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¡Hola, maja!


Cuando alcancemos el 3% del año ya no se podrá felicitar el 2022, pero hasta entonces, ¡feliz año! Deseamos que venga con tantas risas como las que se echó la reportera de la cabalgata de Cádiz.

Nosotras no te vamos a engañar, este nuevo año venimos hateando a los ricos la misma cantidad de odio que en el 2021. Hay tradiciones que hay que respetarlas.

Nada más que añadir. Bueno sí, a Belén Esteban diciéndole una cosita a Miguel Bosé. Y con esto te dejamos con la primera edición de Majas 2022, nuestra versión más I+D, aunque vendremos con novedades en las próximas.


Cómo ve el futuro Lucía:

Este ha sido el primer año que no he salido en Nochevieja*. ¿Ha sido por el covid o… ESTARÉ HACIÉNDOME MAYOR? ¿Puede ser que haya sucumbido al confortable calor del hogar frente a la osadía de salir con medias en diciembre? ¿Soy ya esa persona?

*El pasado no salí, pero me bebí media botella de cava y me salté el toque de queda, así que lo considero juvenil.

Todo esas cosas me preguntaba mientras me tomaba una infusión digestiva en el sofá viendo Cachitos. Pero eso no fue lo peor. Lo peor fue este tuit:

Mi primera reacción fue esta. Menos mal que @pauli me lo aclaró:

Aun así, me sentí vieja porque seguro que es una nueva broma interna de Internet que no pillo como la de “eh olvidona, que me tienes olvidao”. 

El caso es que me hizo pensar. ¿Cuántos años vivirán realmente las personas que nazcan en 2022? ¿Tendrá razón Ray Kurzweil el-futurólogo-de-Google y a partir del 2045 ampliaremos nuestra expectativa de vida indefinidamente? Según Kurzweil, ese será el año en el que alcanzaremos la Singularidad, según la cual “la inteligencia computacional alcanzará tal nivel de complejidad que será capaz de mejorarse a sí misma”. Entonces podremos superar las limitaciones biológicas (aka ser inmortales) y muchas cosas más como el paso de una economía basada en la escasez a una economía de la abundancia y la creación de inteligencia artificial fuerte. 

Todo esto lo cuenta en su libro ‘La Singularidad está cerca. Cuando los humanos transcendamos la biología’ (2005) y, bueno, realmente cada vez que tiene ocasión como en esta charla TED o este vídeo para una conocida operadora de telefonía móvil sobre lo apasionante que es el futuro.

Así serán los humanos del año 3000 según una investigación súper fiable de la Universidad de Sunshine Coast.

Pero volvamos a la inmortalidad. Ray no es el único a favor de la vida eterna: Jeff Bezos (Jeefrey Beezos 🎵 ni una newsletter sin mencionar a Bo Burnham) y otros coleguis super ricos han invertido en una start-up de Silicon Valley cuyo objetivo no es ya retrasar el envejecimiento, sino rejuvenecer a las personas. ¡Y yo que empecé el año pasado a echarme cremas en la cara!

La empresa, llamada Altos Labs, pretende desarrollar una tecnología de reprogramación biológica, una forma de rejuvenecer las células que algunos científicos creen que podría servir para revitalizar cuerpos de animales y, con el tiempo, prolongar la vida humana. De los ricos, claro, no la tuya. ¿De qué me suena eso?

¿Aún no has visto la peli de moda? Aquí puedes leer el guion. Por favor, no olvides comentar en Twitter si te ha gustado o si la has detestado, es importantísimo que el mundo conozca tu opinión.

Pero basta ya de darles protagonismo a Los Ricos™ y sus caprichitos en Majas. Centrémonos en lo importante: la longevidad. Un estudio de Demographic Research dice que es probable que para finales de este siglo una persona viva hasta los 130 años. Literalmente una persona, porque solo hay un 13% de probabilidades de que ocurra. Eso sí, la probabilidad de romper el récord actual de edad máxima es del 99%. Ahora mismo está en 122, aunque puede que haya tomate: un matemático ruso sospecha que la hija suplantó a la madre, con lo que Jeanne Calment sería en realidad Yvonne, una jovencita de solo 99 años y no 122 como nos quiso hacer creer.

Más cosas: España es uno de los países con mayor porcentaje de habitantes por encima de 100 años en los rankings, aunque el ganador es obviamente Japón. Y de las 18.197 personas centenarias que viven en Españita, la más longeva es María Branyas, que en marzo del año pasado cumplió 114 años. Vive en una residencia en Olot, en Girona, y tiene una cuenta de Twitter desde la que felicita a sus compañeras supercentenarias.

Felices 119, señora Kane Tanaka. Ojalá María le haya hecho un vídeo como este de Lalachus.

Vivimos más años pero ¿vivimos mejor? Ya no te hablo a nivel generacional, sino a nivel vital. ¿De verdad queremos vivir eternamente?

Lo primero sería ver en qué condiciones, porque alcanzar la superlongevidad para jubilarse a los 160 como que no. Y luego los achaques. Hace poco descubrí el concepto Esperanza de vida en buena salud y me pareció precioso porque como muy bien dice el INE conocer si los años de vida ganados como consecuencia del aumento de la longevidad transcurren en buena o mala salud constituye un elemento fundamental sobre la calidad de vida del horizonte vital de los individuos. Porque vivir angustiada por si te ha entrado el ómicron por la puerta o la ventana no es horizonte vital, ni es esperanza ni es vida ni es nada. Además, que a saber a cuánto estará el kw/h para cuando cumplamos 110 años. 

Todo esto, claro, si no nos cae un meteorito y nos extinguimos antes. Pero vamos a ser optimistas y pensar que es posible. Por si acaso, aquí tienes un par de truquitos para subirte al carro de la longevidad:

1) Mudarte a una de las zonas azules del mundo. Son los cinco lugares donde la gente tiende a vivir más. Como Icaria, una isla griega donde las personas mayores viven como dioses: se echan la siesta todos los días, cultivan un huerto regularmente, comen bien e incluso se mantienen sexualmente activos.
 
2) Ser como Ray Kurzweil el-futurólogo-de-Google. Está obsesionado con llegar con vida al momento Singularidad, así que escribió un libro de consejis para vivir más. Mira, sencillito: "si hoy bebiste algunas tazas de té verde, tomaste cinco porciones de frutas y verduras, hiciste ejercicio durante al menos 30 minutos a tu frecuencia cardíaca objetivo, tomaste suplementos nutricionales optimizados para tu edad y situación de salud, pasaste tiempo de calidad con amigos cercanos y seres queridos, consumiste una copa de vino tinto, pasaste un momento romántico con tu cónyuge o pareja y obtuviste 8 horas de sueño de calidad, entonces probablemente hayas envejecido muy poco o nada".

Otro de los temas que me preocupa es a partir de qué edad empezaríamos a ser “viejas” si fuéramos todas centenarias. Me hace gracia la encuesta de la que hablan en este artículo de The Atlantic, en la que preguntan a la población si a partir de los 65 años se podía considerar a una persona “vieja”. El 60% de los adultos entre 18 y 29 respondieron que sí. Solo el 16% de los mayores de 60 estaba de acuerdo con esa afirmación.

¿Ves? La edad es cuestión de actitud. El año que viene sí que salgo en Nochevieja.

Cómo ve el futuro Clara:

Este 2022 se cumplirá una década de un acontecimiento que podría haber cambiado nuestras vidas, pero por una cosa o por otra no parece que se vaya a recordar en el año 3000: la presentación del “Project Glass”, antesala de lo que más tarde serían “las gafas de Google”.

Los chistes son más graciosos si llevas puestas unas GOOGLE GLΛSS

En la conferencia anual de desarrolladores de Google que se celebró en 2012, unos chicuelos se tiraron en paracaídas y llegaron en BMX al evento solo para demostrar que el nuevo invento del futuro ya era corpóreo en Silicon Valley. Unas gafas. Que encima obtuvieron el premio al mejor invento del año a pesar de que nadie tenía claro para qué servían, porque fuera de la oficina de inventos de Google, nadie las había visto.

El primer año se vendían por 1.500 $ únicamente a desarrolladores (supongo que pedían el título compulsado y firmado por el Rey) y ya en 2014 empezaron a comercializarse. Los primeros clientes tuvieron el honor de ser denominados “Glass Explorers”, además de ser los frikis más motivados del planeta. Las gafas servían para, en resumen: lo mismo que un móvil con las manos libres (7 cosas).

Pero mientras Google hacía todo lo posible para que sus gafas triunfaran, los problemas se le iban amontonando [música de tensión].
 

Google intentando que las gafas del demonio lo petasen muy fuerte con el consiguiente resultado del avance hacia un mundo aún más distópico:
  • 28 de abril de 2013: un señor bloguero se ducha con las gafas demostrando que son waterproof.
Esta foto nos la podríamos haber ahorrado todos.
  • 21 de junio de 2013: el Dr. Pedro Guillén realiza en Madrid la primera operación de cirugía con las Glasses, para retransmitirlo a otros cirujanos del mundo.

  • 27 de julio de 2013: el teclista de Bon Jovi las utiliza en un concierto frente a 55.000 personas, la verdad es que no sé para qué. Igual tenía que hacer una llamada durante It’s my life.

  • Septiembre de 2013: aparecen las gafas en un especial de Vogue dedicado a la moda futurista. También empiezan a asomarse en desfiles de moda.

“Ok, Google. Apunta esto en las notas: hora de la muerte de este elegante cadáver, la que sea ahora mismo. Dile a las gafas de mi colega la de naranja que a ver si no me pisa la muerta”.
 
Problemas a los que se tuvo que enfrentar la multinacional que no sentaron muy bien entre la población:
  • Resultó que la batería duraba bien poco y el software se quedaba pillado a menudo. Típicos problemillas de un miope.

  • Podía haber anuncios. Lo único que nos faltaba era ver anuncios no con nuestros propios ojos, sino en nuestros propios ojos.

  • Una de las cosas que Emilio Domenech me ha enseñado son las reglas de Internet. Y la más importante es la regla 34: “si algo existe, hay porno sobre ello”. Alguna persona tuvo la maravillosa idea de ver porno durante un vuelo sin que nadie a su alrededor se enterase.

  • En 2014, una mujer fue objeto de una pelea en un bar de San Francisco, porque otros clientes aseguraron que estaban siendo grabados. Aquí, una parte del supuesto vídeo del momento, que sinceramente, me parece una chorrada. Este incidente llevó a que muchos bares, restaurantes e incluso casinos prohibieran las gafas en su interior.
Por supuesto que ella no se quedó sin probarlas. Y, ¿a que no sabes quién más las probó? Seguro que aciertas, es el equivalente a Esperanza Aguirre en masculino. Respuesta aquí.

Sin duda, fue el tema de la privacidad el que atrajo mayores críticas hacia nuestra querida empresa. Por lo que sea, a la gente no le gusta que le graben sin su permiso, y menos aún con un dispositivo que puede ser bastante discreto. De hecho, se formó la plataforma ciudadana Stop the cyborgs, que tenía como objetivo "frenar un futuro en el que la privacidad sea imposible y las empresas tengan un control total". También querían salvar a la humanidad de un conjunto cibernético, así que no sé yo si fiarme de esta gente.

Pero Google, que como dicen en The Guardian, entiende por privacidad “lo que sea que el usuario acepte en los términos”, no veía tanta diferencia entre un iPhone y unas gafas. Más bien se frotaba las manos con la idea de tener miles de cámaras grabando y sobre todo, que todas esas imágenes pertenecieran a un único dueño: la propia Google. La empresa, para lavarse las manos, publicó una especie de decálogo de buenas prácticas con ejemplos como los siguientes: pide permiso antes de hacer una foto, respeta la privacidad del resto y no seas un “glasshole”.

Se ve que el decálogo de cómo no ser un glasshole no fue suficiente, y Google poco a poco fue dando por perdido su invento y dejando de dar soporte a sus gafapastas.

Este es tal vez uno de los ejemplos más extremos de cómo la tecnología podría haber servido para el bien y en cambio, se quedó en el camino (del mal). Resulta que el futuro que iba a ser se convirtió en el más absurdo de los presentes. Véase Don’t look up, o no véase, porque tampoco es para tanto (mi opinión en un tuit: hay que ver los esfuerzos de DiCaprio para que a la gente le importe el planeta).

Pero como nuestra existencia es cruel, y cuando algo parece que acaba bien –la muerte de las Google Glass– siempre hay un giro final, termino mi sección de Majas contándote que nunca se llegaron a ir del todo. Las gafas han vuelto en una versión aún más poderosa. Como cuando en cada película de Jurassic Park hay un nuevo dinosaurio diez veces más grande y violento que el anterior:

Me niego al metaverso. De verdad, no estamos listos.


Maja, miscelánea para vivir eternamente, no como las Google glasses :

Cobro yo lo de Piqué y corro los 90 minutos sin parar y cuando acaba el partido les corto el césped, se lo riego y limpio el estadio entero.

TodoJingles - (@TodoJingles)
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