Copy
Ver este email en tu navegador


¡Hola, maja!


Esta semana nuestros TL estaban a varias bandas. Por un lado, elecciones (andaluzas, colombianas, francesas) y la paternidad de Rafa Nadal. Por otro, el miedo de que te salga un hijo gay por ver la peli de Buzz Lightyear y lo más loco de todo: DALL-E.

DALL-E es una herramienta de inteligencia artificial que permite generar imágenes a partir de frases o palabras, y gana quien piense la más absurda. Communist nail art, estatuas Moais dando una Ted Talk, Jar Jar Binks en los juicios de Núremberg y nuestro favorito:

 

Dónde se ha refugiado Lucía esta semana:

Quizá esta agradable brisita que sientes ahora te provoque cierta amnesia, Maja, pero ha hecho mucho calor estos días 🔥

La semana pasada vivimos la ola de calor más intensa en un mes de junio de los últimos 20 años —toma datos— y pudimos mantener las conversaciones de ascensor más fáciles de los últimos 18 meses —aka desde Filomena—, si es que has vuelto a subir en ascensor con gente y no has aprovechado la excusa del Covid para desterrar tan incómoda costumbre (junto a la de los dos besos: dar el codo > dar dos besos). Otra cosa que pasó la semana pasada es que el nuevo emoji melting face justificó con creces su existencia y fue TT en mi Whatsapp. Ojalá tengas actualizado el dispositivo donde estás leyendo Majas y puedas verlo: 🫠

El nuevo emoji, dice gran la fuente de sabiduría que es Emojipedia, no solo sirve para hablar de calor extremo: también puede usarse de forma metafórica para hablar de vergüenza y bochorno, que es lo mismo que sintieron muchos al ver el diseño de la nueva Puerta del Sol.

Se llama Puerta del Sol, no Puerta de los Árboles, sabías a lo que venías. 


Me ha gustado este artículo sobre por qué no hay árboles en la nueva Puerta del Sol y el concepto “a qué distancia estoy del árbol más cercano”, basado en la recomendación de la OMS de que todos deberíamos vivir a menos de 300 metros de un espacio verde de al menos 0,5 hectáreas 🌳 Algo similar proponen desde el Ayuntamiento de Barcelona, que desde 2019 ofrece refugios climáticos accesibles para todes: el 95% de la ciudadanía tiene uno a menos de diez minutos a pie de casa dice Ada

¿Y qué es un refugio climático? Aunque te lo imagines como el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, un refugio climático puede ser una biblioteca, un museo, un centro cívico o un parque. Según la web del Ayuntamiento “son espacios que proporcionan confort térmico a la población”, están abiertos del 15 de junio al 15 de septiembre y disponen de buena accesibilidad, áreas de descanso (¡sillas!) y fuentes de agua para hidratarse. La idea es que si tienes calor en casa y no tienes —o no puedes permitirte encender— el aire acondicionado, puedas acudir a uno de estos lugares en vez de tener que ir al centro comercial de turno.

La idea de Vox tampoco es mala, en las iglesias se está muy fresquito 🙏🏻 ¡Amén!


Lo cierto es que me fascina la idea de los refugios climáticos. Para empezar, el nombre. Aunque fachi-Tuiter esté indignadísimo con la neolengua de los progres, a mí me encanta: la palabra ‘refugio’ le da el suficiente dramatismo como para que comencemos a tomarnos en serio la emergencia climática. Luego, la cercanía: que todo el mundo pueda llegar a ellos caminando. Y para terminar, ¡las fuentes! ¿Qué es esto de que apenas haya fuentes de agua potable cuando vas caminando por la ciudad? Hidratarse es de primero de ola de calor 💦 Ahora que ya hemos conseguido que nos sirvan agua del grifo gratis en los restaurantes, el siguiente paso es llenar las calles de fuentes con agua fresquita (mmm.. qué fresquita, con voz de Isa Calderón). Algunas ciudades disponen de apps para localizarlas (aquí, Barcelona, Madrid y Sevilla), aunque yo soy fan de este Excel de fuentes madrileñas.

Volviendo al tema, a día de hoy, en Barcelona hay casi 200 refugios, pero además tienen otro proyecto, la red de escuelas climáticas, para convertir los patios de once coles públicos en refugios climáticos con vegetación, espacios de sombra y puntos de agua. En París tienen algo similar, el proyecto OASIS, que pretende que los patios escolares sean “islas de frío” para combatir a las famosas islas de calor que se forman en los entornos urbanos y que provocan grandes diferencias de temperatura entre barrios (hasta 8º C de diferencia entre barrios de Madrid, según este estudio de la UPM). 

De todas formas, la solución no son los refugios climáticos: eso es como tomarse un ibuprofeno para la resaca. Lo suyo es intentar evitarla (comer algo antes de dormir, beberte un litro de agua… no beber tanto, quizá). Un buen comienzo: más árboles y menos asfalto, como dicen los estudios científicos y ya intuía Radio Futura (arde la calle). Y como demuestra empíricamente este chico.

Hay quienes no se salvan de la amenaza del cambio climático con un refugio. En la foto, el ministro de Tuvalu, que trató de llamar la atención de los líderes mundiales durante la COP26. 


Otras ideas: como me dijo mi amiga Tamara este finde y explica este artículo que he encontrado en el blog de Ferrovial (?), podemos mirar hacia la arquitectura tradicional, adaptada al medio, y re-aprender lo que ya sabíamos sobre eficiencia energética y la climatización de las viviendas. O también podemos, como siempre recomendamos en Majas, acabar con el capitalismo 💪 y vivir todas felizmente, rodeadas de árboles y zonas verdes🌲🐞🌼


Dónde se ha refugiado Clara esta semana:

En octubre del año pasado se hizo viral un Tiktok en el que una chica visitaba por sorpresa a su novio en la universidad. La reacción de él, donde parece que coge el móvil de otra chica sentada a su lado, fue asumida por la humanidad como una infidelidad, y el tema se convirtió en asunto de Estado bautizado como “Couch guy”. En este vídeo puedes disfrutar del increíble acontecimiento histórico. Yo he visto el Tiktok muchas más veces de las que me habría gustado y solo he extraído una conclusión: me la suda muchísimo. Los análisis sesudos del Internet sobre una persona de la que solo hemos visto 6 segundos son un fenómeno que me deja alucinada. Y es que, como dice el presentador del vídeo, Internet is going crazy over nothing.

Aquí Couch guy. Si haces clic, verás una compilación de imitaciones. Me la suda muchísimo pero como ya has notado, me he comido horas sobre el tema.


Otro ejemplo que leí aquí: la cómica ​​Dana Donnelly subió un vídeo en un restaurante con cara de “mátame camión” mientras una chica cantaba detrás. Posteriormente, la chica en cuestión hizo un dúo en Tiktok (si no sabes lo que es un dúo de Tiktok, se explica aquí, pero vamos, ya vas tarde a la vida) explicando que es actriz de teatro musical y vive en la precariedad desde la pandemia, por lo que estaba muy feliz de tener la oportunidad de cantar en un restaurante. La cómica retiró su vídeo inicial, que contaba con bastantes comentarios y hate. 

Estos dos párrafos ilustran lo que quería contar yo en Majas hoy: gente anónima convirtiéndose en famosa. O como lo expresan en la newsletter Embedded, “turning unsuspecting strangers into content.” CONTENIDO. CONTENT. La palabra que me taladra el cerebro y lo convierte en confeti cada vez que la oigo.

¿Te creías que íbamos a dejar de mencionar a Bo Burnham algún día? JAJAJ NO. Ha sacado el especial Outtakes de cómo grabó Inside y en fin, que he made us some (more) content 💕
 

Hasta hace bien poco, los influencers eran los encargados de crear contenido y metérnoslo por nuestros ojitos hasta hacernos sangrar y, sobre todo, hacernos consumir anuncios en forma de branded content. Ya hemos dado la vuelta a esta narrativa y ahora lo que se lleva es venerar a los anónimos. Por un lado, porque es guay no ser mainstream y ahora decir que Estirando el Chicle ya no mola, y por otro, porque las personas anónimas como Couch guy nos enfrentan a infinidad de posibilidades y multiversos donde cualquier cosa que imaginemos puede suceder. Aprovecho para decir que vayáis al cine a ver Everything Everywhere All at Once.

Dos ejemplos, dos podcasts: Normal Gossip (se describen como: delivers juicy, strange, funny, and utterly banal gossip about people you’ll never know and never meet. Vamos, cotilleos sobre gente anónima) y el episodio Contra los Influencers, de Arsénico Caviar (donde hablan de gente mundana venida a más). Como diría mi amiga Carolina Durante, ¿tú qué estarías dispuesto a hacer por ser famoso en tres calles?

Anónimos que esta semana han sido virales. Vosotros no me dais ninguna pena, el resto de humanos sí.
 

No seré yo quien esté en contra de Internet, ya hice un alegato en un Majas, pero sí que estoy a favor de que las personas anónimas podamos quedarnos con lo único que nos mantiene cuerdas: el propio anonimato. Estoy en contra de los tuits del tipo “si te llamas X y vives en Y, que sepas que tus amigos han dicho de ti que eres blablabla”. Dejadnos vivir en paz. Claire Parker dice en este vídeo que TIENES QUE VER, que hablar mal de tus amigos es el motivo por el que las mujeres no inician guerras. Nosotras nos desahogamos y al  momento pasamos página, pero primero tenéis que dejarnos desahogarnos sin miedo al exposeo.

Como conclusión: a favor de internet, a favor también de la vida privada. No me saquéis en vuestras redes si ese día estoy fea, que quiero seguir siendo anónima. Besis 💋
 

Toma, Maja, miscelánea en la que refugiarte:

"¡Siempre te escucho a 1x!", se declara un chaval en la calle.

Ignacio Pato - (@ipatolorente)

Maja, nuestra penúltima edición de Majas antes del veranito termina aquí, que tenemos ya ganas de playa. Ojalá aparezca Juan Marín y nos haga unas torrijas, ahora que tiene tiempo. 

Si alguien te ha reenviado esta newsletter tan maja y quieres suscribirte, puedes hacerlo a través de este enlace. Si nos quieres contar algo, decirnos qué te parecen nuestros divagamientos o simplemente saludar, puedes escribirnos a majasnewsletter@gmail.com. 
✉️ Y si te has dejado alguna Majas sin leer, puedes revisarlas todas aquí.
Comparte Comparte
Tuitea Tuitea
Reenvía Reenvía
Copyright © 2022 Majas, todos los derechos reservados. Claro que sí.


¿Quieres dejar de recibir este precioso email?
Puedes actualizar tus preferencias o darte de baja aquí. Ya te arrepentirás.
Email Marketing Powered by Mailchimp