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¡Hola, maja!

¿Cómo vas? Nosotras últimamente no hemos estado muy atentas a la actualidad, hemos vuelto a salir de fiesta como Lola y Millán Salcedo.

Así que no sabemos muy bien qué ha pasado estos días. Suponemos que el volcán sigue activo y que Ayuso y Almeida siguen pugnando por el poder... nada nuevo, ¿no? Como el pelo de Xavi.

Nuestra primera confesión es esa, que estamos out. Aquí van las siguientes.

Lo que Clara confiesa hoy:

¿Recuerdas eso del sesgo de observación selectiva? Lo de que cuando te sacas el carné ves coches con L por todas partes (y 10 años después llevas 9 años sin ver una sola). Pues confieso que justo estoy viviéndolo. Apareció un artículo hace una semana sobre #ElGranApagón en la Kloshletter, y desde entonces, este tema me persigue. Doy por hecho que a ti también y por eso ya tienes 5.358 latas de sardinas en la despensa.

Interés a lo largo del tiempo del término ‘apagón’ en Google España. Lo que te decía.

Pero tanto si eres un poquito boomer como si vives en un búnker y no lees nada, ocurren dos cosas: 1) tienes más posibilidades de sobrevivir al gran apagón, 2) esto te interesa:

El gobierno austriaco ha pedido a su ciudadanía que se prepare para un posible apagón eléctrico a gran escala que pudiera durar hasta un par de semanas. Los análisis del ejército austriaco consideran que un gran apagón es la segunda amenaza más probable para el país, solo por detrás de una nueva pandemia. Esto pinta genial. Lo más raro de todo es que en Austria tengan esta información con la que se ve que no contamos el resto.

Lo del apagón no lo ha inventado ahora Austria, ya lo predijo Podium Podcast en 2016. Y pronto Movistar+ lo adaptará como serie. Fascinada estoy de saber que en 2016 ya había podcasts.

En Podium Podcast achacan el apagón a una tormenta solar de intensidad X9, y vale que eso es ficción, pero en Austria se comenta que el blackout podría ser consecuencia de un atentado terrorista, un ataque cibernético o incluso un pico de la demanda. Así que si has dejado de planchar a las 4 de la mañana porque ahora todas las horas eran simplemente, dos puntos, caras; vuelve a hacerlo por el bien de la humanidad. Porque el apagón no solo será en Austria, querida lectora, y no te veo preparada.

La romantización del apagón: en verano, con fuegos artificiales y bailando breakdance, como en In The Heights. Haz click para ver lo que no nos espera.

«Por eso recomendamos urgentemente almacenar alimentos, bebidas y medicamentos esenciales en casa durante al menos 10 días. Una despensa bien surtida definitivamente no hace daño en la vida diaria y en una emergencia puede resultar vital», en palabras del Ministerio de algo austriaco

Solo para aportar un poquito de ansiedad, recuerdo algunos elementos que no van a funcionar cuando The Blackout™ ocurra: ordenadores, móviles, internet, servidores, calefacciones, electrodomésticos, semáforos, farolas, el metro, Alexa, etc. Esto supondrá que las gasolineras tampoco podrán permitir repostar, los hospitales se quedarán sin recursos y en definitiva, nos comerán los zombis. Un poco como en Filomena. ¿Es posible que esté paniqueando? Según Pedro Fresco, sí. Pero recuerda cuando Black Mirror te parecía algo muy loco, y mira ahora, que parece que flojea.

De todas formas, ante toda adversidad siempre hay algo que podemos hacer. En este caso, formar una red de personas de confianza y refugiarte junto a ellas; y crear un kit para el apagón. Sobre lo primero, ten en cuenta que en un momento de pánico cualquiera se vuelve enemigo y que tu vecino probablemente quiera matarte para conseguir tu lata de aceitunas aunque tú creas en la bondad ajena. Pero para lo del kit sí tengo la solución. Debes hacer hueco a:

El kit de supervivencia que Carlos Ríos no aprueba.
  • Velas, cerillas y mecheros 🕯

  • Baterías externas, linternas y pilas 🔋

  • Generador eléctrico: el típico que tienes en casa

  • Camping gas: con este vídeo puedes entrenar tu primera receta.

  • Combustible ⛽️: ten en cuenta que almacenarlo es muy peligroso, según esdiario debes seguir las pautas indicadas por cada petrolera (¿?)

  • Agua potable: ABC recomienda llenar la bañera lo máximo posible. Ahora te arrepientes de la reforma del baño, ¿eh? 💧

  • Alimentos no perecederos 🥫: se aconseja altos en grasas y proteínas para hibernar mejor. Y un abrelatas, claro.

  • Una radio  📻 (que vaya a pilas): será el único medio por el que puedas escuchar los avisos oficiales

  • Dinero cash 💶, que los cajeros no funcionan 

  • Un hacha 🪓 para cuando no quede dinero y tengas que ir a robar al Mercadona y cargarte al resto de personas que están como tú

  • ¡Consejo extra! Poner el móvil en modo ahorro de batería y desinstalar Instagram. 📵

Vale, es posible que sea una exageración. Es verdad que he encontrado muchas declaraciones asegurando que lo del apagón es un bulo, que encima está esparciendo Vox. Y sin embargo, en España se han disparado las ventas de estos productos en el último mes. Resulta que la situación geopolítica austriaca no tiene nada que ver con la española y que aunque ocurriera un apagón, los depósitos españoles de gas natural tendrían reservas suficientes para 40 días, y para entonces se entiende que el problema se habría solucionado (otra cosa será cuando tengamos que sobrevivir a los zombies austriacos que vengan a por nuestro gas). Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica, asegura que el riesgo de que suframos un apagón eléctrico en España está descartado con rotundidad. Bueno, aunque no todo el mundo está de acuerdo con sus declaraciones.

Si estás muy preocupada por cómo sobrellevar el apagón, Maja, puedes preguntar a la población de la Cañada Real. Desgraciadamente, de esto saben.

Lo que Lucía confiesa hoy:

Antes de nada, un friendly reminder:

Un abrazo a las amigas que comparten cosas sabias en Instagram <3

Hoy vengo a hablarte de tareas domésticas, de los cuidados, tus labores, esas que probablemente dejes para algún huequito del fin de semana, entre el partido de pádel, las comidas familiares y las cañas. Ya sabes, hacer el baño, lavar las sábanas, preparar los tuppers de la semana, quitar el polvo (con un poco de suerte), limpiar las ventanas (ejem, casi nunca)... Uf. Me canso solo de pensarlo.

Pero volvamos a la imagen del principio. Sí, amiga, la semana laboral de 40 horas tiene más de un siglo y seguimos trabajando las mismas horas que en 1919 a pesar de que todo ha cambiado muchísimo: ahora tenemos ordenadores y las mujeres nos hemos incorporado al mercado laboral. Esto es básico porque ¿quién le hacía la cena a Adam Smith para que él pudiera dedicarse a inventar la economía liberal moderna? Evidentemente, su madre. Si hubiera tenido que ponerse él a rehogar las acelgas, otro Homo œconomicus cantaría.

Mi abuela. De profesión, sus labores. Fuente: el Libro de Familia de mi familia, gracias papi ❤️

Las mujeres como mi abuela, que antes se ocupaban de “sus labores”, empezaron a trabajar (mi abuela incluida) y dejaron un gran vacío en los cuidados. Vacío o doble jornada, según se mire. Como diría nuestra querida Yolanda, le voy a dar un dato: según los cálculos de la socióloga María Ángeles Durán, esos cuidados que normalmente realizan las esposas o madres que atienden a enfermos o menores equivaldrían a 28 millones de empleos. El cuidatoriado, lo llama ella. Por cierto, que María Ángeles Durán es una pionera en la reivindicación de los cuidados como actividad esencial y ha dedicado gran parte de su vida a investigar sobre el trabajo no remunerado. Respect 👏

Pero cargas mentales y “hombres que ayudan en casa” aparte, volvamos al tuit inicial: trabajando 40 horas no llegamos a todo. No nos da tiempo a trabajar, seguir formándonos, hacer deporte, cocinar healthy, leer las noticias del día y algún artículo largo para tener algo de lo que hablar con las amigas, ver un capítulo de la serie de moda antes de que te hagan spoilers en Twitter, limpiar la casa y dormir ocho horas. (Siento la mirada de Ana Iris juzgándome por ser tan quejica y millennial 😬)

Para ahorrar tiempo hemos desarrollado una increíble tolerancia a llevar la ropa arrugada. 

Inés Hernand, la persona más pluriempleada de España, lo tiene claro. Hay que abolir el trabajo. Solo así sacaremos tiempo para hacer nuestras tareas domésticas en un horario normal y dedicar el fin de semana al ocio y el descanso. ¿Te imaginas?

Ojo, que aquí viene el plot twist. Un artículo que leí hace tiempo y que se me quedó grabado en la mente hasta el día de hoy sobre la relación de las mujeres y el feminismo con el espacio doméstico: la cocina: ¿cárcel o refugio intimista? Cárcel, claro. Hacer las cosas de la casa es una tortura, pero PERO en estos tiempos locos y capitalistas en los que siempre vamos de aquí para allá siento cierto guilty pleasure fregando los cacharros mientras escucho Deforme Semanal Ideal Total. O limpiando las mamparas de la ducha con Andrea Gumes y Anna Pacheco de fondo explicándome lo de la resaca de zorra. Y cortando verduritas al ritmo de las Ginebras. Am I crazy por disfrutar haciendo las tareas domésticas? ¿Soy una mala feminista? Quizá solo sea el hecho de sacar tiempo para mí, para mi bienestar: comer bien, tener la casa limpia, escuchar los podcasts que me gustan.

En realidad, el artículo gira en torno a la directora Chantal Akerman y su relación con lo doméstico: “entre la promesa de intimidad  y la asfixia y alienación total”. Esta última se siente especialmente en una de sus secuencias más famosas, con Jeanne Dielman pelando patatas frente a la cámara (odio pelar patatas). Cuenta Noelia Ramírez que el final de la serie Mrs. America se inspiró en esta escena, tan cotidiana pero tan simbólica.

Dos minutos y medio pelando patatas. 

El artículo no solo habla de domestofobia, también da voz a mujeres que defienden lo bueno del hogar, como sor Juana Inés de la Cruz, que dice que “Si Aristóteles hubiese guisado, mucho más hubiese escrito”, pues la cocina alimenta la imaginación. Por su parte, la escritora Svetlana Alexiévich, la ve como un lugar de encuentro donde hablar de la vida y la existencia. Y es verdad que en las fiestas, lo mejor siempre pasa en la cocina.

Aun así, no seré yo quien romantice las tareas domésticas (especialmente ahora, que tengo la lavadora puesta, con la pereza que me da tender). Cuidado con el cuidado, advertía Beatriz Gimeno ya en 2012. 

Para terminar, solo añadiré que en caso de gran apagón da un poco igual tener los cristales sucios, así que me dedicaré a mis verdaderas labores: escribir esta newsletter y actualizar nuestro Instagram, rescatando temazos como este:

Marta y Marilia, mis mujeres florero favoritas 💐


Maja, 40 horas de miscelánea para el apagón:

Ojalá poder dejar de trabajar y dedicarme a mí gran pasión: no trabajar.

J.M. - (@JoseMpelucas)
Maja, esto ha sido todo por hoy. Nos vemos en quince días en tu bandeja de correo. Ya sabes, como diría Greta Thunberg... blablabla.
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