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¡Hola, maja!

¿Qué tal ha empezado la semana? Algunas de nosotras nos hemos cambiado de ciudad y andamos buscando nuevos hobbies. Estamos entre esto y la croquequedada.

POV: Te mudas a una nueva ciudad y todavía no tienes ninguna amiga celiaca


Además de esta importante novedad, hoy venimos con una newsletter muy sentimental 🥺 Ya nos dirás qué te parece.


Lo que Lucía necesita esta semana:

Antes de empezar, quiero pedir perdón a todas aquellas personas a las que les he dado la chapa en verano con este tema. Sois muchas, os quiero a todas. Efectivamente, amigas, llegó el momento de hablar de 💖 los 5 lenguajes del amor 💖

Lo primero, un poco de contexto. Los 5 lenguajes del amor es un libro escrito por Gary Chapman, pastor bautista y especialista en amor después de trabajar como consejero matrimonial durante más de dos décadas. Lo escribió en 1992, pero continúa siendo un fenómeno hoy: ha estado en la lista de bestsellers del New York Times nosecuantos años y se ha traducido a más de 50 idiomas. Y todo eso a pesar de su portada.

El subtítulo del libro es “el secreto del amor que perdura”, que se me había olvidado decírtelo. Como curiosidad, Gary y su señora llevan casados más de 60 años.


Ahora vamos a lo importante: los lenguajes del amor. La premisa de Gary es que cada persona expresa y experimenta el amor de una forma diferente. Lo suyo, dice, es identificar el tuyo y el de tu pareja, más que nada para poder entenderos y que cuando uno diga “te quiero”, el otro lo pille. Según el libro, esto se puede hacer de cinco maneras, los cinco lenguajes del amor:

  • Palabras de afirmación. Lo expresas con palabras: “qué lista eres”, “qué bien lo haces todo", "te quiero, te adoro, te compro un loro"...

  • Tiempo de calidad. Quality time, hacer algo juntis.

  • Hacer regalos. Desde un detallito del Tiger hasta unas gafas de VR de mil euros. Todo vale, pero te lo tienes que currar.

  • Actos de servicio. Hacerle la comida, encargarse de las tareas que a la otra persona le dan más pereza… básicamente ser servicial.

  • El contacto físico. Physical touch. Abracitos, darse la mano… Tocarse, vaya.
Cada persona tiene un lenguaje primario, una manera preferente de expresar afecto, que suele coincidir con el que le gustaría recibir. Por si tienes dudas de cuál es el tuyo, puedes hacer este test que da como resultado cuánto porcentaje de cada uno te representa. Algo así:

Haz click en la imagen para averiguar mi verdadero language of love.


A pesar de que llevo todo el verano (y parte del otoño) analizando cada act of service, physical touch y word of affirmation, no me había parado a investigar sobre todo lo que rodea a los lenguajes del amor™. El Dr. Chapman ha creado una auténtica franquicia, con versiones para familias, singles, adolescentes, onvres y hasta una Military Edition. También tienen una app, que se anuncia como “tu asistente personal para las relaciones” (ay, Gary, si fuera todo tan fácil Inés Hernand y el de la Pegatina seguirían juntos #ex-couplegoals).

Pero no todo son words of affirmation para nuestro libro de cabecera. De hecho, ha recibido muchas críticas: que está basado en observaciones anecdóticas, que obvia los factores estructurales (clase, género...), que no hay suficiente evidencia científica para determinar que son los únicos lenguajes que existen y, sobre todo, que la visión del autor es una concepción reduccionista y heteronormativa de las relaciones. Eso sí, como conversation starter, le doy un 10.

Con el paso del tiempo, los lenguajes del amor han acabado convertidos en meme, una parodia en la que cualquier cosa puede ser un love language (el de Drew Barrymore es Giphy). Para Gary Chapman, sin embargo, estos no dejan de ser versiones (“dialectos”) de los cinco originales.

El amor según los Z. A mí mandadme stickers.


Lo veamos o no como un meme, treinta años después de la publicación del libro aquí seguimos, debatiendo sobre los cinco lenguajes del amor. En este artículo, Melissa Kirsch se pregunta cómo es posible que un libro de autoayuda haya conseguido llegar a tanta gente. Y apunta una posible razón: en lo que se refiere a querer y a sentirnos queridxs, es normal sentir inseguridades, por lo que tener una guía —aunque sean cinco simples generalizaciones— nos proporciona cierto confort.

Personalmente, no me parece mal utilizarlos como herramienta de reflexión para plantearnos cómo queremos. O mejor, cómo hacemos para transmitir a la gente de nuestro alrededor que la queremos. Los lenguajes del amor son inescrutables y no todas tenemos una Rigoberta escribiéndonos canciones de amor (a ti). Aunque a mí en vez de una canción me podéis dar un abracito 🫂 (bien de physical touch).
 

Lo que Clara necesita esta semana:

Me he mudado a Roma hace muy poco. Soy muy afortunada de haber podido trasladarme con buenos privilegios: un trabajo, un salario, una oficina, gente que me ha ayudado a encontrar piso y muy muy poco papeleo que hacer. Io sono contentísima. Y aun así, me falta una cosa muy obvia: amigos. No es que no conozca a nadie aquí, pero estoy en ese proceso en el que te das cuenta de que los planes un sábado por la noche no aparecen solos como en los últimos 30 años.

Señoras, estoy en el mercado online de las amistades. Y no me disgusta el método.


En el Festival de Cine de San Sebastián estuvimos hablando de los lenguajes del amor (la obsesión de Lucía, como has podido comprobar) casi al nivel de abordar a extraños para que nos contaran qué tipo de amor daban y recibían. También sucedió una cosa que nos tuvo horas debatiendo sobre la comunicación entre grupos de amigos, especialmente entre grupos de amigos de hombres cisheteros. Lo único que me faltaba era un documental al respecto.

Y entonces aterricé aquí.
 

The Beatles: Get Back es un documental de ocho horazas que salió hace un año y que está en Disney +. Para mí Los Beatles son casa porque siempre acabo viendo vídeos suyos en Youtube, Spotify me los recomienda a diario y me sé todas sus canciones del derecho y del revés. Como todo el mundo, vaya, no soy yo especial. ¡Ah! También son casa porque es de los pocos casos en los que unánimemente miramos hacia otro lado respecto a sus “temas complicados”.

Son tantas horas de metraje documental que la espectadora se convierte en cómplice de discusiones que les consumen y descubre que llevan tanto tiempo juntos que ya solo viven de las rentas de su amistad. Las pocas words of affirmation suceden cuando George le dice a Paul que le queda bien la barba (toda la razón, este documental es el peak de belleza de Paul) o Ringo verbalizando que podría estar horas mirando a Paul tocar el piano (Ringo también en su peak). En un momento muy puntual, John, Paul y Ringo se dan un abrazo regulero y en los subtítulos vemos que van a intentar traer a George de vuelta. Poco más.

Si hay un lenguaje de amor que consiste en estar sentada en silencio, fijando la mirada durante horas hacia alguien, entonces Yoko Ono lo clava. Recomiendo también ver el docu entero para revisar qué hace Yoko cada minuto. Mundano y espectacular.


El resto de momentos: gente que se conoce de sobra, hartos de verse las caras, con hambre de personas nuevas (Billy Preston salvando el grupo en el último momento mirando embobado, feliz y consciente de lo que está siendo partícipe). Está Ringo, que se quiere ir a su casa a descansar, harto de amigos con egos como camiones. George, que se quiere ir a hacer su propio disco, frustrado porque no se aprecia su talento. Un grupo de amigos que funciona un poco por inercia, un poco por contrato, incapaces de mantener una conversación adulta y de hablar de sus sentimientos. Como la mayoría de grupos de hombres formados en un instituto, en esencia.

Aun así: ¡buenas noticias! El physical contact entre hombres no está perdido, lo veo en grupos de amigos/música como Veintiuno, felices de tocarse, o en hombres de todas las edades en Roma, siempre saludando con dos besos. Ahí está también el Ministerio de Igualdad replanteando las masculinidades. Y lo bueno de algunos grupos de amigos masculinos old school, es que al menos expresan ese amor de otras formas: jugando o haciéndose reír. No será lo suficiente como para entrar en categoría de lenguaje del amor, pero sí como para tener un grupo de música histórico.

Lo dicho, si conoces alguien en Roma, send friend.

 

Maja, miscelánea porque te queremos en todos los idiomas del amor:

 

we have enough content creators we need some content destroyers

lili michelle لیلی- (@lilsmichelle)

Bueno, Maja, esperamos que te haya gustado el Majas de hoy. Nos leemos en la siguiente. Como (no) dirían los Beatles, I say goodbye, you say hello 🎶

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