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¡Hola, maja!

¿Qué tal estás? Nosotras muy a favor de Ana Morgade y de todas las cómicas que lo han petado en los Ondas 🎉

Inspiradas por estas reinas de la comedia, hemos querido sumarnos al meme de moda y nos ha salido esto:

Por suerte, no es lo mejor que te traemos hoy. Aquí va un nuevo número de Majas, lleno de felicidad y de evilness, porque así somos.
 
Lucía te trae esto:

Antes de nada: ¡felicidades, Clari! Un año más compartiendo newsletter, verduras y vida 💙. Como ya hemos superado la fase Fotolog (ejem, nunca), hoy quiero dedicarte un Majas con dos de las cosas que más te gustan: la arquitectura y odiar a los ricos

La arquitectura y el odio a los ricos son dos de las grandes pasiones de Clara.

Este edificio que ves aquí es Lagasca 99. En él se encuentra el segundo apartamento en alquiler más caro de Madrid: 16.000 al mes + la fianza + dos meses de garantía. Visto así, el de Victoria Federica parece hasta barato. 

El anuncio de Idealista dice que dispone de 5 habitaciones, 6 baños y 344 m² de puro lujo. Está en el Barrio de Salamanca, todo apunta a que en la calle Lagasca número 99, y pertenece a lo que en su día se publicitó como la promoción de viviendas más exclusiva de Madrid. El precio medio rondaba los 11.500 euros/m², aunque su ático de 800 metros se vendió por 13 milloncetes. Me cuesta imaginarme tal cantidad de dinero y de metros cuadrados, aunque sospecho que mucho tiene que esforzarse una para conseguirlos.

El edificio fue diseñado por Rafael de La-Hoz, que es un arquitecto prestigiosísimo, y consta de 44 viviendas, 156 plazas de garaje/trasteros y una piscina de 20 metros de largo con forma de L en la azotea. También tiene el mayor vestíbulo de Madrid (650 m²) y otra piscina, con gimnasio, sauna y baño turco. En total, ocho plantas y más de 26.200 m². Dios mío, nunca he escrito m² tantas veces por m².

Llama la atención su fachada de madera, piedra y vidrio. Bueno, y lo de que hace falta ser MUY rico para vivir ahí.

Lo más fuerte de Lagasca 99 no es su interminable hall ni la calidad de sus materiales ni su ubicación en el barrio más pijo de Madrid. Lo más fuerte es lo que cuenta El País en este artículo en el que analiza la comunidad de vecinos de este lujoso inmueble. Spoiler: 15 de ellos son sociedades opacas. La investigación comenzó después de que Lagasca 99 apareciera en los Papeles de Pandora, esos papeles que han pasado casi desapercibidos porque a) ya no nos sorprende que los ricos evadan impuestos b) había otras cosas más interesantes de las que hablar. 

Según El País, Lagasca 99 es un buen retrato de la nueva élite en la capital española. Entre los vecinos hay un par de aristócratas españoles, el fundador de Pronovias y el de la universidad Alfonso X El Sabio, unos cuantos millonarios latinoamericanos, un magnate del petróleo tejano y, cómo no, un entrepreneur. La otra mitad de las viviendas (22) pertenecen a empresas. De 13 de ellas no han conseguido averiguar quién hay detrás.

Aunque lo cierto es que vivir-vivir, aquí no vive casi nadie. Es lo que tiene un edificio convertido en vehículo de inversión, explica el artículo. El pobre socorrista se pasó el verano "solo y achicharrado" en la piscina de la última planta, lo que tiene lógica, porque si eres multimillonario no pasas agosto en Madrid, lo pasas en las Bahamas, en Ibiza o en Maldivas.

La piscina más desaprovechada de Madrid. Odio eterno a los ricos.
Esta nueva élite, sobre todo los propietarios internacionales, no reside en Madrid de forma habitual, sino que pasa aquí breves temporadas. Por ejemplo, cuando hay algún partido bueno en el Bernabéu. A mí me parece que les sale un poco cara la entrada, pero allá cada uno... Lo definió muy bien, aunque sin querer, El Confidencial en 2018, cuando dijo que Lagasca 99 era como vivir en un hotel de cinco estrellas

Así describen este 'nuevo concepto' de viviendas con todo tipo de lujos y servicios exclusivos. Lo que me hace gracia es que le den tanta importancia a que sea un edificio "respetuoso con el medio ambiente". No parece muy sostenible ir y venir de un continente a otro para ver un partido de fútbol, pero oye, placas solares.
Qué ironía que les gusten tanto las cristaleras a los de las sociedades opacas, ¿no?

Mi anécdota favorita es la de las juntas de vecinos. Se ve que los ricos también discuten y se quejan por el ruido o cuando toca hacer una nueva derrama. Y, por supuesto, se quejan del presidente, que quiso hacer una reforma en la fachada nada más comprar la casa y le dijeron que tururú. Lagasca 99 debe ser una especie de Aquí no hay quien viva Deluxe, donde no faltan ni los gritos de Váyase, señor Cuesta, váyase. El papel de doña Concha, la multipropietaria, lo interpreta alguna de las sociedades opacas y Emilio el portero es claramente el pobre socorrista. 

Nos hace falta un radio patio de Lagasca 99 para saber en qué paraíso fiscal guardan sus fortunas los propietarios. Mejor que los Papeles de Pandora, oiga.

No quiero terminar este Majas humanizando a los ricos, no soy The White Lotus. Mi deseo es que para el próximo cumple de Clari tengamos una Ley de Vivienda en condiciones (no lo que propone Almeida) y la gente pueda acceder a casas decentes 🏠 sin dejarse la mitad del sueldo. Bueno, y ya por pedir, me gustaría que los 13 propietarios fantasma de Lagasca 99 nos dejaran las llaves para disfrutar de esa piscinita el verano que viene 🙏🏻 

P. D. El pueblo ha hablado: os prometimos hablar de ANHQV después de una ajustada encuesta en nuestro Instagram y hemos cumplido. Ya vamos mejor que el gobierno de coalición.

Clara te trae esto:

En mi cumple quería que el día fuera de Claras:

Clara Campoamor
La Clara buena, la Campoamor.

Vendría muy a cuento porque estoy escuchando semanalmente cada capítulo de Clara conquista (como cuando veíamos Los Serrano los miércoles), pero un artículo se cruzó en mi vida y la verdad, Aura Garrido e Isaías Lafuente narran la lucha de Campoamor mucho mejor que lo que pudiera yo aquí contaros.

Procedo a hablar entonces de una cosa casi igual de importante que el voto de las mujeres: la felicidad 😊🙃. Existe un joven albaceteño de 34 años (sigue contando como joven) que estudió física y que no sabía muy bien qué hacer con su vida. Hasta ahí la historia no dice mucho. Pero este joven llamado Alejandro Cencerrado hace una cosa original: desde los 15 años apunta en un calendario lo feliz que ha sido cada día. Lleva más de 5.500 anotaciones.

Calendario de felicidad
Noviembre de 2009, Calendario Caja de Castilla-La Mancha. Felicidad media: 5 (como buen friki, incluye un margen de error que ronda el ±1).

Este hombre solo tuvo que mencionar su diario para que le contrataran en el Instituto de Felicidad de Copenhague, y desde hace unos años se dedica a trabajar con datos para teorizar sobre la felicidad. Asegura que la gente es más feliz cuando confía en los demás y que irse de cañas es menos prioritario que la salud mental (yo opino que irse de cañas = salud mental, pero yo no trabajo en el Happiness Research Institute). En España en general pensamos que la gente no es trigo limpio, no como en Dinamarca, que suele tener el primer puesto de felicidad porque confían unos en otros. Será porque no usan Twitter.

O será tal vez que activistas como Matilde Bajer o Julie Arenholt pudieron votar en 1915, lo que significa que alcanzaron una cuota alta de felicidad 18 años antes que Clara Campoamor.

Respecto a la felicidad personal de Alejandro Cencerrado, normalmente se mantiene en un punto medio. El modus operandi es el siguiente: si le gustaría que el día de hoy se repitiese mañana, lo puntúa con más de un 5. Si no, con menos. A continuación, escribe una pequeña entrada en la que describe qué hace, con quién ha estado y qué ha sentido. Lo que es un diario de toda la vida, vamos, pero en formato excel. Después, intenta medirlo teniendo en cuenta factores como los amigos, la familia, la pareja, la salud y el dinero. Lo hace relacionando la satisfacción de la vida –evaluación cognitiva–, el día de hoy –evaluación afectiva– y el sentido de nuestra vida –evaluación eudaimónica–. Finalmente, con su propio algoritmo, trata los datos.

Por ejemplo, tener un hijo le generó estrés (ev. afectiva ▼) pero dio sentido a su vida (ev. eudaimónica ▲).

Correlación felicidad
Lo bueno de saber de Big Data y teorizar sobre la felicidad es que puedes intentar encontrar correlaciones como esta.

Conclusiones sobre la felicidad. Abro hilo 🧵 👇

  • Hay tantos días malos como buenos: excepto en pandemia, que hubo más días infelices, pero normalmente hay un balance.

  • La felicidad está en el contraste: vivir en un continuo verano no funcionaría porque querríamos frío. Si llevas 30 días tirado en el sofá, el día 31 vas a ser más feliz si cambias de plan. Si nunca has podido votar, te generará satisfacción hacerlo.

  • La memoria nos engaña: y tú te puedes engañar, pero él puede volver a su calendario para confirmar qué nota realmente le dio a aquellas vacaciones en Tailandia. Y no era tan buena.

Nostalgia de algo que ni fue bueno
  • Las relaciones sociales nos hacen más felices e infelices: son el factor más determinante en la felicidad de manera positiva, y la soledad, de forma negativa. Paradójicamente, a medida que aumentamos nuestras relaciones, los problemas son más intensos.
  • La productividad es el mal: Esto lo hemos comentado en Majas ya más veces, pero no valemos lo que producimos. También te lo dice Quique Peinado en El Sentido de la Birra. Cencerrado afirma que hay dos formas de sentirse bien en tu trabajo que no tienen que ver con el sueldo: si crees en lo que haces, y si aunque se elimine tu puesto de trabajo y a nadie le importe, tienes la sensación de al menos haber ayudado en algo (como a tus compañeros).

  • Los cambios estresan: cambiar de ciudad te generará infelicidad al principio, seguramente felicidad después. 

  • No podemos obsesionarnos: el malestar es necesario, las relaciones que más nos llenan son las que más tristeza dejan. 
     

Otras conclusiones a las que él ha llegado tratando datos:

  • La gente es más feliz en zonas verdes 🌳 que en la ciudad 🏙

  • Los días menos felices son: primero, los que pasamos enfermos 🤒, segundo, los que pasamos trabajando 👩‍💻

  • En la totalidad del mundo, pasar de ingresar 1.000€ al mes a 4.000€, aumenta dos puntos de media de felicidad. Pasar de 4.000€ a 10.000€, solo 0,5 puntos.


A mí, además de los impuestos a las grandes fortunas y la arquitectura, me hacen feliz los stickers de whatsapp. Espero el tuyo.


Maja, miscelánea para gente feliz y rica. O lo contrario:

No sé por qué se envidia tanto a los jóvenes si no son más que personas con miles de años pendientes de cotizar.

Xacobe Pato - (@xpgigirey)
Oye Maja, lo dejamos aquí por hoy, que tenemos que festejar. Nos vemos en 15 días, aunque como dice Alberto Rodríguez... No hay pruebas.
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