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¡Hola, maja!

¿Qué tal? Nosotras ya de vuelta. Hoy te traemos un par de webs de esas de inteligencia artificial que crean imágenes como las caras de famosos muertos si hubieran podido envejecer o el vídeo de dos canguros ocupados en la cocina.

Pero esta no era nuestra labor hoy, en realidad venimos con la crónica del Festival de Cine de San Sebastián, que sabemos que es lo que estabas esperando. Para este Majas no hemos lanzado una cuenta atrás como Risto y Laura Escanes, pero casi-casi.

Este drama sí que no lo vimos en San Sebastián. El abuelito de Up vibes.


El Festival de Cine de San Sebastián según Clara:

Volvimos la semana pasada del 70SSIFF (las entendidas lo llamamos así) y la experiencia se resume en: es un sueño vivir todo el día viendo pelis. Y es un sueño, también en sentido literal. No quisiera yo quejarme de estar toda una jornada laboral en el cine, pero no imaginaba que pudiera ser así de cansado.

A las 8.30 de la mañana, Fifi. A las 11.30, La maternal. Después de La maternal, rueda de prensa de La maternal. Comer unos pintxos. A las 16.30, Le Lycéen (💙). A las 19.45, Cerdita (🔪🧡). A las 22, Suro, la película que más hemos comentado entre nosotras (a quién no le gusta escudriñar cada paso de dos pijoprogres de Barcelona que se van a vivir al campo). Y repetir horarios cada día durante una semana.

El BeReal de Majas en la zona del café para prensa. Si alguien conoce al chico de la foto, que le diga que sale en Majas (y que perdón por su privacidad). 
 

Unas semanas antes de ir a San Sebastián, releí el artículo de Gregorio Belinchón titulado ¿Para qué sirve un festival de cine? Comentaba Belinchón que los certámenes cinematográficos solamente interesan a unas pocas personas, o más bien, empresas; y leía en algún otro artículo que no he conseguido encontrar, que nunca se renuevan esas personas que acuden. Festivales para productores, distribuidores, plataformas, encargados de lucir alfombra roja y cuatro motivados del cine. Y en 2022 ha sido un placer ser de las cuatro motivadas del cine.

Este año Majas hemos acudido al 70SSIFF, donde hemos coincidido con otrxs motivadxs, los de El club del cine (casualidad que medio Majas forme parte del club del cine). Debatíamos entre nosotros para qué sirve un festival y a quién le importa. Y mi opinión, aunque obviamente arrastrada por una sobremotivación de novata, es que no tengo ni idea de a quién le importa un festival si no participa del festival ni tiene un bar en la puerta del cine, pero ay si participas. Ya sea como público o como prensa, sentarte en esos asientos incómodos del Kursaal, aplaudir con la música del inicio y ver todo el teatro lleno a las 8 de la mañana, da un gustito que dura meses. Te vienen unas ganas de seguir yendo al cine a todas horas, de ver películas sin parar, de debatirlas con pintxos, cerveza y un poco de lluvia y sol. Si el SSIFF no es el paraíso, a mí que me enseñen uno mejor.

Mi paraíso es este collage


Desde Majas hemos intentado cubrirlo lo mejor que hemos podido, en los dos minutos que teníamos entre peli y peli, y vais a tener turra en los próximos meses de las películas que hemos visto (hola Blonde, tenemos que hablar, o ya casi que no). No sé qué se traen los que mueven los millones de la industria del cine entre salas, pero sé que los festivales no son solo para ellos, también son para mí. Como dice Filmin en la puerta del Kursaal…

P. D. Me dejé el móvil una noche en un bar, y cuando volví a por él por la mañana me lo habían cargado al 100%. Gracias San Sebastián, sois Los reyes del mundo.



El Festival de Cine de San Sebastián según Lucía:

Así es. Hemos estado en el Festival de Cine de San Sebastián y ha sido un sueño. ¿Sabes cuándo estás enamorada y todo te recuerda a esa persona y solo haces que hablar de él/ella y todas, pero absolutamente todas las cosas que escuchas/lees/te dicen, acaban llevándote a lo mismo sin que te des cuenta? Pues ese es un poco mi mood después del 70SSIFF. Mi objeto amoroso son, claro, los personajes de todas las películas que he visto estos días: Fifi, Iván, Rá, Sere, Nikola, Loreto… Un no parar de historias, dramas, risas y algún que otro sueñecito (eléctrico, jeje) (sorry, inside joke), que ver una peli a las cuatro de la tarde nunca es fácil y menos en las butacas de los cines Príncipe.

Nosotras repanchingadas en las butacas mulliditas de los Príncipe a la hora de la siesta, igualitas que Los Reyes del Mundo, la peli ganadora de la Concha de Oro, dirigida por Laura Mora.


A lo que iba. Mi amor, las pelis, el cine. El otro día me pasó Clari este artículo de Leonor Cervantes Vargas: Mi mamá no es solo mi mamá. Habla de cómo tendemos a ver a nuestras madres (y añado: tías, abuelas) solo como eso –madres, tías, abuelas– y no como mujeres. Si hay algo en lo que suspendo una y otra vez es en poder ver a mi madre como una persona. Asumir que mi madre es, fue y será, mucho más que mi madre. Yo no soy el hecho fundacional de la vida de mi madre, dice Leonor. El artículo me llevó a Secaderos, de Rocío Mesa, donde Nieves crece de repente y descubre a su madre entre hojas de tabaco. Y a La Maternal, de Pilar Palomero, con Carla y Penélope encontrándose a ritmo de Estopa (llorar escuchando Tu Calorro: la película). Resuena también La hija de todas las rabias, aunque María es demasiado pequeña para conocer a Lilibeth y solo la intuye.

La respuesta al artículo de Leonor podría ser algo parecido a lo que hace María Elorza en A los libros y a las mujeres canto. Gracias a ella conocemos a Tonina, a la que le rompió un dedo Dante, cuando se le cayó encima una estantería. Esta mujer, que adora la literatura y colecciona estatuas del poeta italiano, además de todo eso, resulta que es su madre. Y a ella y al resto de mujeres (y libros) que aparecen en la película les canta María Elorza.

Qué importante es la mirada. Esa que nos hace ver *de verdad* a nuestras madres (y tías y abuelas) y no solo bajo el prisma de nuestra relación con ellas. Esa que no ha aplicado Andrew Dominik, que se ha empeñado en ver a Marilyn Monroe como una víctima, un juguete roto, un mito maltratado, y no como una persona. 

Ella ha sido la excepción: todas las películas han sido mi crush menos Blonde. No desarrollaré mi postura porque ya tenéis 56 millones de artículos, hilos de Twitter y reseñas de Letterboxd analizando por qué la película rezuma misoginia, fetichiza el dolor femenino y vuelve a explotar el cuerpo de Marilyn hasta niveles insospechados (¡un feto parlante!). Este artículo de SModa hace un buen resumen de la polémica, y Maruja Torres nos regala la crítica del New York Times en abierto. Aunque la mejor review, como siempre, la de Isa Calderón:

Echando de menos las reviews fuertecitas
 

Salí del cine preguntándome quién era Norma Jean, la persona, no la caricatura. ¿Por qué se hizo actriz? ¿Cómo eran sus amigos, su familia? ¿Fue realmente feliz en alguna etapa de su vida? Encontré más respuestas en su página de la Wikipedia que en las tres horazas que dura la peli de Netflix. Aunque mi anécdota favorita sobre Marilyn es la que cuenta Clara Timonel sobre su relación con Paula Strasberg, la instructora que le ayudaba a memorizar sus diálogos: ¿lo he hecho bien, Paula?

Supongo que la moraleja de todo esto es que tenemos que aprender a mirar, desarrollar la empatía y ver a las personas –madres, tías, abuelas, Marilyns– más allá del vínculo que mantenemos con ellas. Como mujeres, no como seres mitológicos. A ellas y a los libros y a las películas canto, como María Elorza.

 

Maja, miscelánea de película, que para eso somos expertas cinéfilas:

  • 👌 Un par de recomendaciones de San Sebastián: el risotto de Borda Berri (🌱) y la tortilla de ropa vieja de Itxaropena (🚫🌾). 10/10.

  • 🏰 Un vídeo: La arquitectura de Hogwarts a través de las películas.

  • 🧐 Una explicación: Lo de Adam Levine y sus consiguientes memes.

  • ✏️ Un tuit: El primer tuit editado. Si todo va bien, Twitter tendrá botón de Editar (aunque se podrá ver el historial haciendo click en ‘última vez que fue editado’).

  • 😡 Una vergüenza: El acoso sistemático a Irene Montero y su equipo: “se utiliza el legítimo derecho a controlar al Gobierno para saturar la institución”. 

  • 📚 Un Instagram: para las que compran el libro por su portada (a ellos les cantamos).

  • ❓ Una pregunta: ¿Cuántas veces hay que usar una bolsa de tela para que sea más sostenible que una de plástico? Que las tote bags no son la panacea ya lo predijo El Mundo Today. Pero a nosotras nos encanta la nuestra del #70SSIFF.
Ojalá Marilyn mandando a todo el mundo a la porra desde su dimensión espiritual

Plataforma pro Meriendas- (@Meriendismo)

Hasta aquí nuestra crónica como Enviadas Especiales a San Sebastián. No te preocupes, que la próxima newsletter te llegará pronto. Como diría Tamara Falcó, en un nanosegundo en el metaverso nos tienes por aquí de nuevo <3

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